Como fuego en mis venas

     Estos días han sido tan extraños... la vida da vueltas que nadie puede entender, y entonces me planteo que tú, sólo tú, has estado tantas veces a mi lado... que tu mano nunca me falla, que tu voz es la voz que me vela en los días más grises.

    Como el fuego en mis venas, siento el latir de tu corazón en el mío, desde que aquel día, en el Toscano, en una Salamanca que ya nunca será la misma, tu sonrisa me llegó hasta el alma, para no separarse jamás.

     Estos días, tras la partida de G. , pienso en los años que hemos vivido, en los cuadros que te guardo en mi casa, en las risas y las lágrimas, en cada café, en cada tarde. Estos días doy gracias al cielo, porque no seas tú quien se marcha de mi vida, porque no podría soportarlo. Que amigos tengo muchos, muy queridos, pero tú... todo el mundo sabe que tú eres alguien muy especial para mí.

     Como el fuego en mis venas, eres la risa libre que llena los rincones de la casa. Nada hay más real que tú, que me pones los pies en el suelo cuando vuelo más de lo que debo, que me empujas al aire cuando piso más de lo que se puede.

     Estos días, solo puedo pensar que aquel día me cambió la vida para siempre, y para bien. Que gané la amistad de una persona a la que jamás tendré tiempo de agradecer en esta vida todo lo que es y todo lo que hace. Es extraño, ¿sabes? Que podamos vernos un día después de casi cien y no haya pasado más que un rato, mientras el mundo cambia y gira.

     Como el fuego en mis venas, sé leer las emociones que te recorren como las lees tú en mí.

     Que te quiero, Nacho.

     Solo quería decirte eso.

     Que te quiero.


Autor: mara     Publicado el 07-06-2013


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