A café de puchero (Abuelita)

    Hoy estaba en otro mundo, que no es este, ni es el mío, ni es el tuyo. Estaba enredando las miradas y las ideas en una maraña extraña que se pasea por los balcones de las calles. Allí estaba. Y me invade, de pronto, un olor que no está. El recuerdo de un olor. A café. De Puchero.

     En ese momento, pienso en tí, abuela. La mujer de sonrisa fácil y vida complicada, que siempre preparaba el café por la mañana. Un olor a café de puchero y a vías ferroviarias. Me acuerdo de tí cada vez que como escarola (sin granadas, eso sí), cuando veo un tren o una vía, cuando huele a café, cuando cojo una aguja para malcoser algo... Me acuerdo de tí cada domingo, cuando me levanto. Y recuerdo ir al mercado juntas, o de paseo a la Alamedilla, del pan para los patos, las rosquillas de Ledesma.

     Me acuerdo de como me empeñé en hacer la comunión, que todos mis amigos hacían por los regalos, porque alguien me dijo que vendríais, y ese era mi regalo. Me acuerdo de verte en Cádiz, del delantal que cuelga en el gancho detrás de la puerta de la despensa, de la historia del abuelo y el aguilucho de detrás de la lavadora. Te traigo a mi mente, y con ella mi niñez.

    Hazme un café de puchero, abuelita.


Autor: mara     Publicado el 15-08-2013


Comentarios

Comentario de Anonimo Wed, 28 Aug 2013 08:42:29 +0200

Gracias




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